Después de dos años de trabajo y a su vez de sufrimiento por distintas razones que vinculan mi trabajo con mi vida privada me llega por medio de mi padre una nota en una revista de anuncios de los barrios Buceo, Malvín y Pocitos que habla sobre una enfermedad psicológica que puede llegar a generar trastornos tanto físicos como obviamente mentales, provenientes de una discordancia entre las emociones producidas por el trabajo y la vida común o privada y que aparentemente yo la sufrí. Aclaraciones al final.
A continuación el artículo en cuestión.
"Millones de trabajadores se levantan en el mundo de la cama todos los días para acudir a sus puestos de trabajo, pero no todos lo hacen de buen grado.
Si no quiere ir a trabajar, si está desmotivado, triste, nervioso, irritable o ha perdido la ilusión, si no tiene tiempo para comer o relacionarse con nadie, ¡atento! quizás padezca el "Síndrome de Burnout".
¿Qué es?
Los psicólogos hablan del Síndrome de Burnout desde los años 70. Es una fase avanzada de estrés laboral que puede llegar a desarrollar una incapacidad total para volver a trabajar. Este hace referencia al desgaste profesional, estrés, producido por el desajuste que se da entre las expectativas de cada profesional y la realidad misma del trabajo. Cuando no se consiguen los resultados u objetivos propuestos, a pesar de que haberse intentado por todos los medios y de acuerdo con sus posibilidades, hace su aparición el sentimiento que puede desencadenar el "estar quemado".
¿Cómo afecta al trabajador?
El trabajador se da cuenta de que algo no funciona en su trabajo, algo falla a nivel organizativo. Le invade un sentimiento de fracaso y sufre síntomas anciosos y depresivos. Al principio se siente una preocupación excesiva por demostrar qué bien que hace su trabajo; para eso trabajan mucho y dan a entender que son irremplazables, pero a la vez descuidan sus necesidades y asuntos personales. Aunque son consientes de que algo están ocurriendo, su tarea es prioritaria y desarrollan una intolerancia hacia sus compañeros, a los que perciben como vagos e indisciplinados. Se aíslan, se empeñan en sentirse víctimas y en que nadie los valora. Por último caen en una depresión, a veces en el consumo de "alcohol" y "drogas" e incluso algunos "quemados" tienen ideas suicidas, aunque pocos la llevan a la práctica.
¿Cuáles son los sectores más afectados?
Aunque lo puede sufrir cualquier trabajador, son más propensos aquellos que trabajan o están en contacto directo con las personas. Así, los profesores, los médicos, las enfermeras (sobre todo de oncología) y los policías son los profesionales que en mayor medida pueden padecerlo
-Nota personal: Un reponedor de supermercado lo sufre-
¿Cuáles son los síntomas?
- Crisis de ansiedad y augustia.
- Actitud de cansancio, debilidad, fatiga, agotamiento.
- Hipersensibilidad.
- Depresión.
- Sentimientos persecutorios.
- Pérdida de concentración en el trabajo.
- Imposibilidad de tener deseos.
- Fijación en la parte oscura y conflictiva de la vida.
- Desórdenes metabólicos y desequilibrio en la presión arterial.
- Falta de realización personal.
- Baja autoestima.
- Manifestación física: dolores de espalda malestar gral, etc.
- Disminución del rendimiento laboral.
¿Cuáles son las principales causas del síndrome?
A. Características del puesto de trabajo:
La mayor causa de estrés es un ambiente de trabajo tenso. Ocurre cuando el modelo laboral es muy autoritario y no hay oportunidades de intervenir en las decisiones. La atmósfera se tensa y comienza la hostilidad entre el grupo de trabajadores. Según los expertos, el sentimiento de equipo es indispensable para evitar el síndrome.
B. Pesonalidad del trabajador:
El deseo de destacar y obtener resultados brillantes puede desembocar en estados de ansiedad y frustración.
La vida privada del trabajador también influye en el desarrollo del síndrome. Si alguien tiene problemas en el trabajo y en la vida privada de forma simultánea, y el balance entre ambos no es bueno, existe una predisposición al "burnout". Las personas más vulnerables son las que tienen un alto grado de autoexigencia con baja tolerancia al fracaso, buscan la perfección absoluta, necesitan controlarlo todo en todo momento, desarrollan el sentimiento de indispensabilidad laboral y son muy ambiciosos."
La única corrección que haría es que no he llegado al grado de refugiarme en el alcohol y las drogas y tampoco he querido suicidarme, pero curiosamente he sufrido de éste síndrome.