Nuevo año: 2012

Increiblemente llegó el 2012. Un año muy temido por los creyentes de las famosas catástrofes que auguran el fin del hombre y el universo. Un año lleno de visiones y revisiones que nos centran a ver lo mas valioso de nosotros. Aunque creo que eso es como todo año. Siempre estamos haciendo balances y cosas por el estilo que nos permiten ver qué es lo bueno o malo que rescatamos de cada año. Qué es lo que nos dejó o qué se llevó. Por mi parte el año pasado se fué volando. No tuve tiempo de nada. Hice el intento por hacerme cargo de todas las tareas pendientes que tenia. Centré mi vida en lo laboral, en lo "amoroso" (suena cursi, pero a veces lo necesitamos), en el estudio, que fue leve, pero valió la pena.

En el último tramo me concentré en tener todo ordenado. Hubo reformas en la casa. Conoci mucha gente. Sin embargo pocos que quedaron como amigos ya no los veo. Soy muy quejón, pero nada hago para remediarlo. Me queda el recuerdo de los seres queridos que partieron recientemente. Se va con el olvido las viejas preocupaciones y vienen con el viento las nuevas peripecias. Las redes sociales colmaron nuestro tiempo, pero últimamente me he dado cuenta que nos van quitando lo más valioso, que es estar con la gente. Quitar la vista del monitor y ver a la gente pasar por ahi, respirar profundamente el oxigeno que entra por la ventana y sentir... principalmente sentir los pajaros, los perros, los autos, el viento, las voces.
Tambien entender a la gente. Que es lo que pasa por la mente del ser humano hoy en dia? Nos preocupamos de cosas tan estupidas, de tan vago contenido, con tan poca justificación que nos reimos de nosotros mismos.

Es un año en el que se espera mucho. Da igual si me lee alguien o no. Solo espero que la gente tome conciencia del tiempo, de las personas que nos rodean, de la vida misma. Ver lo importante que somos y lo que hacemos. Tomarnos tiempo para hacer tiempo y que ese tiempo nuevo que hacemos lo llenemos de cosas que nos quedan para atrás. Que no queden asignaturas pendientes. Si tenes ganas de saltar en paracaidas, hacelo; si queres comprarte un auto hacelo. Si te gusta una mina y nunca le dijiste nada, hacelo, con probar no cuesta nada. 2012 entendes? El tiempo pasa...

¿Perdiste tus documentos? JODETE

Dejé un comentario en una publicación de la página Teledoce.com (uno de los canales abiertos de televisión uruguaya). La publicación hacía el intento de promocionar un nuevo sitio que tiene como finalidad hacer que el público registre en una base de datos los documentos de identidad (Cédula) extraviados o hallados para que sea más fácil de encontrar a su dueño. Ese sitio es midocumento.org

El problema?: Por más que la tecnología y las redes sociales tomen cada vez un papel más importante, aún hay gente que no tiende a ultilizar internet en su vida cotidiana. El uruguayo asiste a un cyber con frecuencia al igual de lo que toma mate? La población total de nuestro país tiene si o si una computadora en su casa? Bueno, eso es algo que creo que está por averiguarse porque éste mes se está realizando el famoso CENSO, pero... ¿Qué tan útil sería éste sitio? ¿Logrará su cometido? ¿La gente irá a un cyber o en su propia casa y se meterá al sitio para registrar su cédula perdida o una cédula que encontró tirada en la calle?

Pongamos un ejemplo más práctico a ver si me siguen. Situación: Noche sábado, fui a jugar al fútbol con unos compañeros de trabajo (Del primer trabajo, osea los buenos) luego de nuestra jornada laboral (muy tarde por cierto). Luego del partido salgo a la parada del ómnibus para volver a casa, pero hete aquí que no hay bondi. ¿Qué hago? Paro un taxi. Bien. Llego a casa. Saco la billetera, le pago al chofer y salgo del taxi con la mente en que tengo la mochila colgada en el hombro y la billetera en la mano (y si no la tenía en la mano la habré guardado en la mochila como acto reflejo). Al otro día me sorprendí porque no encontré mi billetera. Boludo yo, la perdí en el taxi.

¿Ustedes creen que el taxista o el próximo pasajero me devolvería la billetera? ¡O aunque sea los documentos principales, la plata no importaba! De seguro quien la encontró se quedó con los pocos pesos que tenía y el resto de los documentos los habrá tirado a la basura o los habrá quemado. Ya se qué están pensando: ¿Tenía tarjeta de crédito? Si, la tenía. Pero luego de dar vuelta "patas para arriba" mi cuarto completo (lástima que no tengo foto de ese día -Está como siempre-) hice las denuncias correspondientes y la congelación de mi cuenta para que no la utilicen.

Será el uruguayo TAN NOBLE como para salir corriendo a registrar en un sitio web una cédula perdida? Las cédulas extraviadas las vemos en todos lados, en las vitrinas de los hospitales, policlinicas, almacenes, kioscos, seccionales policiales (etc) y quizás nunca regresen a su dueño.

En fin, esperemos que este nuevo emprendimiento evolucione y logre tapar esta boca habladora. (?)

«Sindome de Burnout»

Después de dos años de trabajo y a su vez de sufrimiento por distintas razones que vinculan mi trabajo con mi vida privada me llega por medio de mi padre una nota en una revista de anuncios de los barrios Buceo, Malvín y Pocitos que habla sobre una enfermedad psicológica que puede llegar a generar trastornos tanto físicos como obviamente mentales, provenientes de una discordancia entre las emociones producidas por el trabajo y la vida común o privada y que aparentemente yo la sufrí. Aclaraciones al final.

A continuación el artículo en cuestión.

"Millones de trabajadores se levantan en el mundo de la cama todos los días para acudir a sus puestos de trabajo, pero no todos lo hacen de buen grado.
Si no quiere ir a trabajar, si está desmotivado, triste, nervioso, irritable o ha perdido la ilusión, si no tiene tiempo para comer o relacionarse con nadie, ¡atento! quizás padezca el "Síndrome de Burnout".

¿Qué es?
Los psicólogos hablan del Síndrome de Burnout desde los años 70. Es una fase avanzada de estrés laboral que puede llegar a desarrollar una incapacidad total para volver a trabajar. Este hace referencia al desgaste profesional, estrés, producido por el desajuste que se da entre las expectativas de cada profesional y la realidad misma del trabajo. Cuando no se consiguen los resultados u objetivos propuestos, a pesar de que haberse intentado por todos los medios y de acuerdo con sus posibilidades, hace su aparición el sentimiento que puede desencadenar el "estar quemado".

¿Cómo afecta al trabajador?
El trabajador se da cuenta de que algo no funciona en su trabajo, algo falla a nivel organizativo. Le invade un sentimiento de fracaso y sufre síntomas anciosos y depresivos. Al principio se siente una preocupación excesiva por demostrar qué bien que hace su trabajo; para eso trabajan mucho y dan a entender que son irremplazables, pero a la vez descuidan sus necesidades y asuntos personales. Aunque son consientes de que algo están ocurriendo, su tarea es prioritaria y desarrollan una intolerancia hacia sus compañeros, a los que perciben como vagos e indisciplinados. Se aíslan, se empeñan en sentirse víctimas y en que nadie los valora. Por último caen en una depresión, a veces en el consumo de "alcohol" y "drogas" e incluso algunos "quemados" tienen ideas suicidas, aunque pocos la llevan a la práctica.

¿Cuáles son los sectores más afectados?
Aunque lo puede sufrir cualquier trabajador, son más propensos aquellos que trabajan o están en contacto directo con las personas. Así, los profesores, los médicos, las enfermeras (sobre todo de oncología) y los policías son los profesionales que en mayor medida pueden padecerlo
-Nota personal: Un reponedor de supermercado lo sufre-


¿Cuáles son los síntomas?
  • Crisis de ansiedad y augustia.
  • Actitud de cansancio, debilidad, fatiga, agotamiento.
  • Hipersensibilidad.
  • Depresión.
  • Sentimientos persecutorios.
  • Pérdida de concentración en el trabajo.
  • Imposibilidad de tener deseos.
  • Fijación en la parte oscura y conflictiva de la vida.
  • Desórdenes metabólicos y desequilibrio en la presión arterial.
  • Falta de realización personal.
  • Baja autoestima.
  • Manifestación física: dolores de espalda malestar gral, etc.
  • Disminución del rendimiento laboral.


¿Cuáles son las principales causas del síndrome?

A. Características del puesto de trabajo:
La mayor causa de estrés es un ambiente de trabajo tenso. Ocurre cuando el modelo laboral es muy autoritario y no hay oportunidades de intervenir en las decisiones. La atmósfera se tensa y comienza la hostilidad entre el grupo de trabajadores. Según los expertos, el sentimiento de equipo es indispensable para evitar el síndrome.

B. Pesonalidad del trabajador:
El deseo de destacar y obtener resultados brillantes puede desembocar en estados de ansiedad y frustración.
La vida privada del trabajador también influye en el desarrollo del síndrome. Si alguien tiene problemas en el trabajo y en la vida privada de forma simultánea, y el balance entre ambos no es bueno, existe una predisposición al "burnout". Las personas más vulnerables son las que tienen un alto grado de autoexigencia con baja tolerancia al fracaso, buscan la perfección absoluta, necesitan controlarlo todo en todo momento, desarrollan el sentimiento de indispensabilidad laboral y son muy ambiciosos."

La única corrección que haría es que no he llegado al grado de refugiarme en el alcohol y las drogas y tampoco he querido suicidarme, pero curiosamente he sufrido de éste síndrome.