30 dic. 2009

Las fiestas desde otro punto de vista

¿Que es esto? Ah! si, es Blogger y esto es un post (que por cierto, hace mucho no escribo).
Bueno... ¿Por dónde empezar...? Desde hace casi tres meses estoy trabajando de gondolero (reponedor y auxiliar de ventas) en un supermercado. Despúes de un mes de trabajo, dejé de subestimar lo que el reponedor hace, porque me di cuenta que no es tarea fácil, y menos para alguien que no ha trabajado nunca, salvo que durante estos últimos 10 años ayudaba a mis padres con el negocio familiar, que a partir del mes de octubre permanece cerrado (un almacen).

Ahora ya son tres meses. Ya pagué derecho de piso, ya aprendí a trabajar al ritmo de los demás, de vez en cuando me envían al puesto de frutas y verduras a atender, en poco tiempo aprendí mucho y los encargados me han dicho que lo que hago, cómo lo hago, esta bien.

En estas últimas dos semanas hubo varios cambios. En el día de descanso y en el equipo, porque los encargados necesitaban la disponibilidad del equipo completo el 24 y 31, que son sin duda los más importantes y porque además varios de los compañeros que ingresaron a trabajar fueron expulsados por diversos motivos.

Generalmente, en las fiestas lo que hacía yo en casa era esperar, decidir que ponerme, comprar ropa nueva si era necesaria, ayudar con el almacen, porque lo que más se hace en las fiestas es comprar, gastar, comprar... y gastar. Ayudaba también con los mandados, porque no solo había que comprar para vender, sino tambien para nosotros.
En el super la tarea es similar a la que hacía en casa, pero no manejo la plata, solo ofresco lo que hay en la góndola. Y veo con claridad lo movidas que son las fiestas.

Esta vez el 24 no estaba en casa. Estaba en el super haciendo un horario irregular y trabajando a full. A la salida los encargados nos convidaron con helado y salimos a las 6 de la tarde. Así como salí, fuí a la parada del ómnibus, bajé y con prisa llegué a casa. Había arreglado con mi padre en que yo prenda el fuego y acomode el parrillero para hacer asado.

Luché con el fuego, porque no quería prender, había un poco de viento, mi madre y mi hermana me ayudaron rato largo, hasta que conseguimos prenderlo. Llegó mi padre y terminó con la tarea, se encargó de revisar la carne y de apagar el fuego. Despúes de eso, comimos, miramos la tele, hablamos, a las 12hrs. brindamos...

Fué todo muy rápido y no hubo tiempo para nada, no comimos mucho. Luego calló piedra llegó el resto de la familia que vive en frente a saludar. Ahora se viene el 31. A ver como pasamos.

¿Ustedes? ¿Cómo pasaron?